jueves, 28 de julio de 2011
evangelismo en huelva una vez mas
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EVANGELISMO
martes, 26 de julio de 2011
Oraciones Sin Respuesta
El Señor… no me escuchó; y me dijo:
Basta, no me hables más de este asunto.Deuteronomio 3:26.
Me fue dado un aguijón en mi carne… Bástate mi gracia;
porque mi poder se perfecciona en la debilidad.
2 Corintios 12:7-9.
En la vida del creyente hay circunstancias en que Dios da una respuesta contraria a lo que fue pedido. Tenemos por lo menos dos ejemplos de ello en la Escritura.
Moisés, ese patriarca a través del cual Dios efectuó la liberación de su pueblo de la esclavitud de Egipto, suplicó a Dios que le permitiera entrar en el país de la promesa. En su soberanía Dios le negó el profundo deseo de su corazón (Deuteronomio 3:23-27). El apóstol Pablo, convertido por la intervención directa del Señor y escogido por él para evangelizar las naciones (Hechos 9:15), deseó ardientemente ser liberado de “un aguijón” en su carne (sin duda una enfermedad física) que lo atormentaba sin tregua (2 Corintios 12:7-10). Pese a sus repetidas súplicas, el Señor no lo curó.
¿Debemos pensar que estos dos hombres no agradaban a Dios? Muy al contrario: el Señor hablaba con Moisés “como habla cualquiera a su compañero” (Éxodo 33:11). Y Pablo tuvo el privilegio de ser “arrebatado hasta el tercer cielo” para oír “palabras inefables” (2 Corintios 12:2-4). Si Dios no les dio lo que pidieron fue porque tenía en vista algo mejor para ellos.
La sabiduría de nuestro Dios nos supera, y él sabe mejor que nosotros lo que nos es provechoso. No dudemos de él, no nos desanimemos; al contrario, confiemos en aquel que “a la postre” siempre quiere hacernos bien (Deuteronomio 8:16).
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PAN DIARIO
Volvimos a Gibraleon con el Evangelio , gracias a Dios por todo y yo muy especialmente me alegró el ver a muchos hermanos en "especial "jovenes
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EVANGELISMO
lunes, 25 de julio de 2011
Perdonar lo Imperdonable
Sed benignos… perdonándoos unos a otros,
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Efesios 4:32.
De la manera que Cristo os perdonó,
así también hacedlo vosotros.
Colosenses 3:13.
Sucedió en Grenoble (Francia), en un barrio pobre. Como empleado de un servicio social, yo llevaba las comidas a personas ancianas. Cierto día mi lista incluyó un nuevo nombre: Lucía F. La primera persona a quien hablé de ella me miró sorprendida y exclamó: Ah, ¡pues es la santa! Otra me lo confirmó y precisó: –Ella perdonó a su yerno.
Por fin llegué a la casa de la señora Lucía. Hallé una señora digna y reservada, un poco tímida, con una sonrisa bondadosa. Intercambiamos unas palabras pero me volví sin saber nada más. Pero como tenía que volver cada día, poco a poco nos fuimos tomando confianza. Finalmente ella me habló del drama de su vida: ¡su yerno fue culpable del asesinato de su hija! Sin embargo ella lo perdonó, primero en su corazón y luego públicamente ante el tribunal. Pidió gracia para él. Esto se supo y en el barrio le dieron el apodo de «la santa».
¿Dónde había hallado la fuerza para perdonar? Se necesitaron varios meses de contacto diario para esclarecer el misterio. En una oportunidad, en Año Nuevo, le di un calendario bíblico. Entonces ella me explicó con emoción que era cristiana. Hacía años que leía la Biblia, pero como si estuviese aún prohibido, la leía a escondidas, de noche, con una pequeña lámpara. Este era, pues, su secreto: conocía a Jesucristo, quien dio su vida por ella y a través de quien Dios la perdonó y le dio la fuerza para perdonar lo que parecía imperdonable
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PAN DIARIO
Comprender al Pobre
Una pequeña ciudad… y viene contra ella un gran rey…
y se halla en ella un hombre pobre, sabio,
el cual libra a la ciudad con su sabiduría.Eclesiastés 9:14-15.
Bienaventurado el que piensa en el pobre
(según otra versión: el que comprende).
Salmo 41:1.
Como una parábola, la historia del hombre pobre y sabio nos hace pensar en Jesús, quien por amor a nosotros se hizo pobre, siendo rico, para que con su pobreza nosotros fuésemos enriquecidos (2 Corintios 8:9). Él vino a este mundo para traer “buenas nuevas a los pobres… libertad a los cautivos” (Lucas 4:18). Los seres humanos son prisioneros de Satanás y deben ser liberados por Cristo. El hombre esclavo necesita ser rescatado, y Jesucristo pagó un inmenso rescate, al precio de su vida.
Comprender al pobre es primeramente discernir que Jesucristo es el gran Liberador, quien dejó la gloria del cielo y vino a este mundo a vivir en la pobreza para liberar a los que eran prisioneros del poder del pecado.
Comprender al pobre es recordar lo que Jesús hizo en la cruz. El hombre pobre y sabio también fue el “varón de dolores” (Isaías 53:3). Él se ofreció para abolir el pecado mediante su sacrificio.
Comprender al pobre es saber que Jesús triunfó mediante su muerte y destruyó al que tenía el imperio sobre la muerte, es decir, al diablo (Hebreos 2:14-15). Su resurrección atestigua su victoria; es la base de nuestra fe. “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9).
domingo, 24 de julio de 2011
El Deporte Bueno y el Deporte Malo
Ejercítate para la piedad;
porque el ejercicio corporal para poco es provechoso,
pero la piedad para todo aprovecha,
pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera…
por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios,
porque esperamos en el Dios viviente,
que es el Salvador de todos los hombres,
mayormente de los que creen.1 Timoteo 4:7-10.
¿Cuál es el origen de la palabra «deporte»? Apareció en el siglo XV en Inglaterra y viene del verbo latino «disportare» (divertir). En el sentido inicial significa «distracción», «diversión», o sencillamente «pasatiempo». Su significado original es bastante amplio y vuelve a hallarse hoy día en expresiones como «deporte cerebral». Los ejercicios físicos deberían ser un pasatiempo sano que haga contrapeso con un modo de vida frecuentemente sedentario. Practicar deporte de manera equilibrada puede contribuir al bienestar. ¿No es esto lo importante, más allá de la búsqueda de los «records»?
“El ejercicio corporal para poco es provechoso”, nos dice el apóstol Pablo; es, pues, útil, pero es secundario en relación con lo que se puede llamar el ejercicio espiritual, a saber, cultivar una relación con Dios. La piedad “para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera”. Nos es indispensable para guiarnos en la tierra y condiciona nuestra vida futura en el más allá.
A veces el apóstol Pablo compara la vida cristiana al entrenamiento de un deportista. En efecto, la piedad requiere un esfuerzo constante para rechazar lo fútil. “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:14).
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PAN DIARIO
sábado, 23 de julio de 2011
EL HERMANO PABLO PREDICO EL EVANGELIO EN LA PALMA
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evangelismo puro y duro
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