lunes, 10 de septiembre de 2012

Prestar Atención para Escuchar a Dios.

• Pablo dijo: …Varones atenienses… pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay… no habita en templos hechos por manos humanas. – Hechos 17:22-24.


Si quiero colocarme por encima de todas las tradiciones religiosas para escoger en cada una de ellas lo que estimo aceptable, quizá me fabrique un sistema de valores según mi conveniencia, cuyo centro y dios en cierto modo seré yo. Sin embargo, sólo soy una criatura; lo que necesito es conocer al que me creó y me dio la vida.
Pero, ¿quién me puede dar este acceso a Dios? ¿Dios o el hombre? ¿El Creador o la criatura? Evidentemente, sólo puede ser Dios. Dios es inaccesible al hombre, quien está limitado por sus propios recursos. ¡Pero se dio a conocer! Su mensaje es la Biblia. Ella no es un código de leyes, sino un mensaje de amor y verdad. Da una vida y una relación nuevas a quien cree.
¡No espere más para prestar atención a lo que Dios dice en la Biblia, su Palabra escrita! Por medio de ella se da a conocer a aquel que lo busca y cree en su mensaje. Puede confiar en él y recibir la revelación que Dios hace de sí mismo. Puede encontrar a Dios en la oración, en relación con su Palabra. Así, la fe puede decir: Sí, Señor, creo en ti. Confío en tu Palabra como si fuera una roca, pues ¿quién mejor que tú podría decirme quién eres y cuál es el camino que conduce a ti?
JUAN 3:16+ JUAN 14:6

INMIGRACIÓN E INJUSTICIA SOCIAL ¿ QUIEN O PORQUE SE PRODUCE ? ESCUCHA ESTE VIDEO EN EL ENLACE DE ABAJO , PUEDE QUE NO LO VEAMOS MAS

http://www.youtube.com/watch?v=VlelJa79Juo&t=0m22s

CAMPAÑA CAJA ROJA EN HUELVA 09/2012...MUCHA GENTE ESCUCHANDO ¡ GLORIA A DIOS !








viernes, 13 de julio de 2012

Clamores sin Respuesta.




• A causa de la multitud de las violencias claman… Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor, que da cánticos en la noche? – Job 35:9-10.
» Escuchelo aquí… en su dispositivo Móvil [iPod, iPhone, iPad, Androide ó Celular]

«¿Quiénes de ustedes, que denuncian a voces la angustia y la miseria del mundo, estarían dispuestos a arriesgarse personalmente, a dar su vida ahí en donde están, a trabajar y a pagar por el bienestar de los desgraciados que los rodean? El simple hecho de clamar no conduce a nada» (extracto de un artículo de un periódico).
En nuestra sociedad se levantan muchas voces para denunciar las injusticias, la violencia y las guerras. Con mucha razón nos asustamos y nos sublevamos contra las miserias de la humanidad. Algunas acciones generosas, a veces mediatizadas, denotan una verdadera simpatía. Sin embargo, a veces sólo se quedan en buenas intenciones.
El gran problema de la humanidad, el que está en el origen de toda miseria, es la presencia del pecado en el corazón del hombre. Pero Jesucristo, el Hijo de Dios, el único que no cometió pecado, tuvo compasión de los hombres. Él no solamente habló de esta miseria, que nos concierne a todos, sino que vino del cielo para tomar nuestra condición humana. Nuestra miseria le costó la vida. En efecto, murió para que nosotros fuésemos liberados del pecado y para que Dios pudiese adoptarnos como sus amados hijos. Su clamor a Dios para pedir el perdón de los culpables no quedó sin respuesta.
Ahora todos los que depositan su confianza en Jesús son salvos por la eternidad y pueden, desde hoy, vencer al mal interior y, por medio del Espíritu, hacer el bien.

DE NUEVO EN LA PALMA